Aviación militar

Los A-29 Super Tucanos dominicanos: su historia

Desde 2009 los A-29 Super Tucanos dominicanos han acaparado en varias ocasiones el foco de los medios de comunicación, tanto por su efectividad en la lucha contra el narcotráfico como en su controvertido proceso de compra, cosas de las cuales estaremos hablando en los próximos párrafos.

Antes de los Super Tucanos

Después de la puesta en retiro de los Cessna A-37B en 2002 la República Dominicana empezó un proceso en la  búsqueda de una nueva aeronave de combate que tome la vacante dejada por los venerables Dragonflys.

Habían varias opciones, entre ellos el entrenador avanzado Beechcraft T-6A Texan II, versión con capacidad de ataque del conocido Texan II. Era inferior en velocidad a los A-37B y en capacidad de armamento, aunque suponía un gran avance tecnológico.

El Texan II se contemplaba como posible sustituto de los A-37B. Foto: Wikipedia.

En 2001 Texan II se presentaron a la Fuerza Aérea Dominicana (FAD) en la base aérea de San Isidro, sin embargo se desecho esta opción al no ser considerada la más propicia.

En el año 2006 se contempla la posibilidad de poner en vuelo a 4 de los 5 A-37B restantes con tal de volver a patrullar los cielos del país así como de combatir el narcotráfico. Para tal fin se evaluaron las 3701, 3702, 3703 y 3707, que se encontraban en San Isidro.

A pesar de que las aeronaves llegaron a ser evaluadas por técnicos y de inclusive ventilarse la propuesta en los medios de comunicación del país, esta opción nunca prosperó, siendo considerada una solución a corto plazo, de acuerdo con personas que conocian el proyecto.

El proyecto de poner en vuelo nuevamente los A-37B no prosperó. Foto vía Robert Serrata.

La llegada de los Super Tucanos

En el año 2007, durante el segundo mandato del ex presidente Dr. Leonel Fernández, se inician negociaciones para adquirir unas 10 unidades unidades del EMB-314 Super Tucano, conocidos también como A-29, fabricados en Brasil por la Empresa Brasileira de Aeronáutica S.A. (EMBRAER).

Este turbohélice para ataque ligero y entrenamiento avanzado era un desarrollo del T-27 Tucano del mismo fabricante, que casualmente había sido evaluado por la FAD décadas atrás para sustituir los legendarios P-51 Mustangs, proceso donde terminó siendo elegido el Cessna A-37.

Finalmente, y después de mucho debate y controversia (de la cual hablaremos más adelante), en 2008 se aprueba la compra de dichas aeronaves por un monto total de 93.7 millones de dólares con un préstamo suscrito entre RD, el Banco de Desenvolvimiento Económico y Social (BNDES), y Embraer.

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Las dos primeros A-29 llegan al país el jueves 10 de diciembre del año 2009, el FAD 2900, pilotado por el coronel Hilton Cabral Herrera, y el FAD 2901 piloteada por el mayor Gabriel Medina Then. Ambos pilotos realizaron el vuelo con dos coroneles de la Fuerza Aérea de Brasil como copilotos.

Junto con los ST el gobierno adquiere tres radares a la compañía israelí ELTA, modelo ELM2106NG, con  tal de rastrear incursiones de aeronaves ilegales en el país. Las 6 aeronaves restantes llegaron a lo largo del año 2010. Estos llevan las matriculas FAD 2900 a 2907. El éxito de las aeronaves no se hizo esperar; para 2011 las trazas de vuelos ilícitos en el país había bajado de manera drástica gracias a la acción de los A-29, de acuerdo a las autoridades.

4 Super Tucanos en la base aérea de San Isidro. Foto: Jimmy Lorenzo.

Pase de los 8 A-29 durante el desfile militar del 27 de febrero de 2012.

Hasta el momento todas las unidades permanecen en operación, teniendo su centro de operaciones en la Base Aérea de San Isidro, en Santo Domingo.  Sin duda que han cumplido con su misión; sin embargo, este no es el único motivo por el que han alcanzado gran sonoridad en el país.

Escándalo de Corrupción

Los Super Tucanos dominicanos se han visto envuelto en una serie de controversias relativas a su compra que hasta el día de hoy permanecen. No es la primera vez que pasa; cuando se adquirieron los ENAER T-35 Pillan de entrenamiento, en 1997, hubo denuncias similares de sobreprecio de las aeronaves.

La ex senadora por la provincia de Puerto Plata, Ginette Bournigal, denuncio actos de corrupción en la compra de las aeronaves, diciendo que estas fueron vendidas por US$2.7 millones por avión, cuando su precio de fábrica era (en aquel tiempo), de unos 420 mil dólares. 

Los pillan también tuvieron un periodo de controversia después de su compra. Foto: Jimmy Lorenzo.

Como mencionamos anteriormente, la compra de los A-29 fue criticada por diversos sectores desde el primer día. Uno de los temas fue la forma en que se realizó el proceso de adquisición. De acuerdo con documentos posteriormente divulgados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, Embraer comenzó a negociar directamente con representantes de la FAD en 2007, sin haberse realizado una oferta pública o proceso de licitación.

Otro punto de crítica fueron los más de 90 millones de dólares destinados a la adquisición de las aeronaves. Sin embargo, hay que mencionar que este monto incluía más que los ocho aviones: piezas de repuesto, equipos de tierra, entrenamiento, publicaciones técnicas, así como asistencia y apoyo logístico.

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Cabina del A-29 FAD 2900. El entrenamiento a los pilotos en estas aeronaves fue parte del precio extra por aeronave, según el contrato con Embraer. Foto: Jimmy Lorenzo.

La investigación

El caso no gana gran relevancia hasta 2013, cuando  se publica en el diario estadounidense “The Wall Street Journal” una noticia en el cual se informaba la investigación de parte de las autoridades brasileñas y estadounidenses a Embraer sobre un supuesto soborno de US$3.5 millones relativo a las aeronaves.

Este soborno seria a un funcionario dominicano para facilitar la adquisición de los Super Tucanos por parte de RD, donde se mencionaba al coronel de la FAD Carlos Piccini, quien fungió como director de Proyectos de las Fuerzas Armadas en 2008, como persona involucrada en dicha acción.

Ese mismo medio estadounidense publica en septiembre de 2014 un reportaje referente al mismo tema, en el cual se informaba que en Brasil se había acusado a ocho empleados de la compañía Embraer de haber estado involucrados en sobornos a las  autoridades dominicanas para la compra de los A-29.

A-29B FAD 2902 en los hangares de San Isidro. Foto: Daniel Jiménez.

Finalmente el caso estalla el 16 de marzo del 2016 con otra publicación del Wall Street Journal donde un consultor de la compañía brasileña, Elio Moti Sonnenfele, declaro haber sido la persona usaba por la compañía para el pago del soborno al coronel Piccini para agilizar la compra de las aeronaves, quien los destinaria a un senador para facilitar la adquisición.

El 10 de agosto del mismo año el juez de instrucción del Distrito Nacional, José Alejandro Vargas, ordena el arresto del coronel Piccini así como al exministro de las Fuerzas Armadas, Mayor General retirado Pedro Peña Antonio, dada la supuesta vinculación de ambos al caso de corrupción, junto con los los empresarios Daniel Aquino Hernández y su hijo Daniel Aquino Méndez.

Update enero 2024: Luego de varios años los imputados fueron declarados inocentes en 2022, aunque luego la sentencia se declaró nula y se ordena un nuevo juicio en Junio de 2023, a solicitud del Ministerio Público. Sin embargo esto no prosperó, al vencerse el plazo de duración del proceso. A pesar de esto la extinción penal fue revocada; el caso se mantiene en los tribunales hasta el día de hoy.

A-29 en San Isidro. Foto vía Wikipedia.

A más de 15 años después de su llegada, los Super Tucanos se mantienen como la aeronave insignia de la FARD, patrullando día a día los cielos dominicanos.


Fuentes:

Lic. en Comunicación Social, despachador de vuelos y piloto privado. Creador y administrador de Dominicana Vuela. Amante de la lectura, música y café.
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