Aviacion militar dominicana

Mentors: la historia de los T-34B en República Dominicana

Tal vez no sean tan recordados por las multitudes como los P-51 Mustangs o los A-37B, pero definitivamente los T-34B Mentor cumplieron un importante rol en la Fuerza Aérea Dominicana al entrenar a los aviadores de la Patria por unos 20 años,  y en este articulo hablaremos un poco sobre la historia de los mismos.

A finales de la década de 1970 la flotilla de entrenamiento de la Fuerza Aérea Dominicana (FAD) consistía en una mezcla de aviones T-28 Trojan y AT-6 Texan, de los cuales quedaban pocas unidades en servicio, por lo que la institución necesitaba un reemplazo, especialmente para los Texans, los cuales llevaban en servicio desde 1943.

Ante dicha situación se decide en 1977 la compra de 12 Beechcraft T-34B Mentors operados anteriormente por la Marina de los EEUU (US Navy), las cuales ya habían sido retiradas de servicio.

Los viejos AT-6 Texan ya necesitaban un merecido reemplazo. Foto: Gen. ret. Reading Kunhardt, via Franklin Vicioso.

Antes de su llegada  al país las aeronaves fueron sometidas a un proceso de inspección y reparación por una compañía civil, quienes reemplazaron el motor Continental O-470-13 de 225hp que llevaban originalmente por el IO-520 de 285hp.

La llegada de los primeros T-34 se produce en 1980, llegando el 24 de octubre de ese año, siendo estas las unidades 1601 y 1602, pilotados por Dorothy Duncan y Earle M. Parks, quienes trajeron las aeronaves desde la ciudad de Miami, en la Florida. Las demás unidades fueron entregadas en los meses sucesivos.

Las aeronaves portaban a su llegada un esquema de pintura verde y marron (similar al usado por los P-51 durante los ’70) , y fueron usadas junto con los Mustangs (y posteriormente con los A37B) en labores de patrullaje alrededor del territorio nacional, en adición a sus labores de entrenamiento.

Uno de los Mentors dominicanos en la ciudad de Miami, antes de su vuelo al país. Foto: Coronel ret. Conde Perez Mercado, via Rafael Martí.
Publicación de la Fuerza Aérea Dominicana sobre la llegada de los Mentors, donde se puede ver a la señorita Duncan acompañada de miembros de la FAD. Foto: Revista Alas.
Interesante foto de los T-34 junto con algunos de los P-51 aún operativos a inicios de los ’80. Foto: Gral. Juan Ml. Jimenez Garcia, vía Rafael Martí.

A inicios de la década de 1980 se registra el primer accidente de este tipo de aeronaves en el país. La unidad FAD 1609 se accidenta luego de que los pilotos realizaran un barril poco después de despegar del antiguo aeropuerto de La Romana, maniobra por la cual la aeronave entro en perdida, impactando en San Pedro de Macorís, cerca del ingenio Quisqueya

El 2do Teniente piloto Pedro Ventura Mena y el cadete Felix Manuel Cepeda Tapia, tripulantes del avión, fallecieron en el mismo.

Publicación de la FAD sobre el accidente del 1609. Foto: Revista Alas.
Foto de la década de 1980, donde podemos ver ocho Mentors durante un vuelo en formacion. Foto Gral. Juan Ml. Jimenez Garcia, vía Rafael Martí.
Pareja de T-34 durante un vuelo. Foto Gral. Juan Ml. Jimenez Garcia, vía Rafael Martí.

Después de este hecho, los Mentors continúan con sus acostumbradas labores de entrenamiento y patrujalle junto con los A-37B, aeronaves a la cual pasaban los pilotos directamente desde los T-34. A inicios de la década de 1990 se les realizan mejoras a las aeronaves, entre ellas un cambio de la hélice original de dos palas por una más eficiente de tres palas.

Para aquellos años había un total de seis unidades en vuelo (1601, 1602, 1603, 1604, 1607 y 1610), a las cuales igualmente se les realizó un cambio de colores en su esquema, teniendo el fuselaje blanco con la banda negra de la Escuela de Aviación justo detrás de la cabina.

Un detalle interesante es que algunas unidades llevaban el color  en el compartimiento del motor, así como en el extremo de las alas y parte del estabilizador vertical , mientras que otros tenían dichas zonas de amarillo. El por qué de esto es una buena pregunta.

Parte de la flota de Mentors dominicanos en el 1995 en San Isidro, donde se pueden apreciar los distintos esquemas. Foto: Giorgio Ciriani.
El estado de deterioro de las aeronaves a mediados de los ’90 era latente. Foto: Giorgio Ciriani.

Durante esta época también se registraron incidentes y accidentes con los Mentors. Uno de ellos sucedió en el 1994, cuando la unidad 1604, pilotada por el entonces mayor Jimenez sufrió un fallo en los trenes de aterrizaje García mientras daba instrucción a un estudiante, lo que obligo a un aterrizaje de panza en la base de San Isidro, sin ninguna fatalidad afortunadamente.

El 1604 luego de su incidentado aterrizaje en MDSI. Foto: Gral. Juan Ml. Jimenez Garcia, vía Rafael Martí.

Sin embargo, la muerte nuevamente haría de las suyas en el 1999, cuando el T-34 unidad  1611, pilotado por el teniente Dionis Disla Acevedo, se accidentara debido a fallas técnicas, matando a su ocupante. Este accidente fue el principal impulsor para la compra de los T-35B Pillan a Chile.

Para inicios de la década del 2000 solo quedaban dos unidades operativas, FAD 1601 y 1607, con el resto almacenado. Finalmente los T-34 son dados de baja en el 2002, vendiéndose la mayoría de estos a coleccionistas e instituciones privadas en el extranjero.

Vuelo en formacion de tres T-35 junto con un T-34 a inicios de la década del 2000. Foto: Fuentes Soto, vía Rafael Martí.
Toma de las unidades 1601 y 1607 en el año 2000 en San Isidro. Foto: Rafael Martí.

Uno de ellos, el FAD 1601, fue restaurado a condición por la Fuerza Aérea Conmemorativa (CAF, por sus siglas en ingles), luego de haber sido comprado junto a otros ejemplares dominicanos y donado a dicha institución en el 2014, portando hoy en dia el registro civil N687HV (Conoce más sobre el mismo acá).

Solo dos quedaron en el país, las unidades FAD 1608 (en exhibición a la entrada de la base de San Isidro) y la FAD 1604 (montada en un pedestal a la entrada de la base de Puerto Plata.

El FAD 1608 reposa ahora en los jardines de la base aérea de San Isidro. Foto: José Correa.

¿Vuelven los T-34 a la FARD?

Sin embargo, la historia de los Mentors y la FARD no terminó ahí: desde el 2013 circularon rumores de que varios Mentors de la Fuerza Aérea Colombiana en estado de retiro serian traspasados a RD, como forma de complementar a la reducida flota de T-35B.

A la fecha dichas informaciones no han sido confirmadas por la FARD ni la FAC, en un movimiento que, de haberse concretado, hubiera dejado muchas cuestionantes sobre la viabilidad de dicha idea (aunque no negamos que fuera lindo verlos nuevamente en los cielos dominicanos 🙂 )

Al igual que en los demás países donde sirvió, el T-34 Mentor dejo su huella en RD, a pesar de estar bajo la sombra de los A-37B y P-51D; muchos de los que volaron dichas aeronaves (en especial el Dragonfly)  dieron sus primeros pasos en el venerable Mentor, quedando en el recuerdo e imaginación de  los dominicanos.

Los Mentors fueron parte de la FAD, y su legado es parte de la historia aeronáutica dominicana. Foto. José Correa.

 


Fuentes:

  • “Poder Aéreo en la República Dominicana”, Carlos O. Vergés.
  • Scramble
  • Conmemorative Air Force.
  • Datos provistos por los señores Rafael Martí y Dax Román.

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